El Real Madrid consigue su sexta victoria en Euroliga gracias buena parte de Maledon y a Campazzo. Partido de infarto que se decidión en la última posesión
El Real Madrid recibió al Zalgiris Kaunas con la obligación de cambiar la dinámica en la Euroliga y terminó encontrando una victoria tan sufrida como necesaria. El conjunto dirigido por Sergio Scariolo logró imponerse por 100-99 en un encuentro frenético disputado el 20 de noviembre de 2025, decidido en los últimos instantes tras un duelo de enormes alternancias.
Los blancos llegaban tocados tras dos derrotas consecutivas que les habían relegado hasta la duodécima posición de la clasificación, muy lejos de los puestos altos que ocupaba el conjunto lituano. Consciente de la importancia del choque, Scariolo apostó de inicio por Facundo Campazzo, Tyles, Gabi Deck, Edy Tavares y Alberto Abalde.
El Real Madrid arrancó el partido con mucha energía y concentración. Campazzo asumió rápidamente el liderazgo ofensivo y llevó el peso del equipo en los primeros minutos. El base argentino firmó un arranque espectacular, anotando 12 puntos de los primeros 18 del conjunto blanco para abrir una ventaja de diez puntos (18-10).
La intensidad defensiva madridista también marcó diferencias en el primer cuarto. El Zalgiris se mostró incómodo en la circulación de balón y acumuló pérdidas en la construcción de juego, incapaz de encontrar fluidez ante la presión blanca. Además, Tavares volvió a hacerse gigante en la pintura, dominando el rebote y dejando varios tapones de enorme impacto.
El Madrid completó un primer cuarto muy sólido, aprovechando el desacierto ofensivo de los visitantes y manteniendo el control del ritmo del partido. La conexión entre Campazzo y Tavares siguió funcionando durante el segundo periodo, permitiendo a los de Scariolo marcharse al descanso con ventaja.
Sin embargo, el panorama cambió completamente tras el paso por vestuarios. El Zalgiris salió mucho más agresivo y encontró el acierto exterior que no había tenido en la primera mitad. Un parcial de 4-14 dio la vuelta al marcador y colocó por primera vez por delante al conjunto lituano (44-45). Fueron los peores minutos del Madrid, superado por las dudas y la intensidad rival hasta verse cuatro abajo (47-51).
La primera gran noche de Maledon
Theo Maledon tuvo un papel decisivo en el tramo final del encuentro y se convirtió en el gran sostén ofensivo del Real Madrid cuando más sufría el equipo. El base francés apareció especialmente en los minutos en los que Campazzo y Tavares estuvieron fuera de pista, aportando calma, desequilibrio y puntos clave para mantener con vida a los de Scariolo. Su capacidad para atacar el aro y generar ventajas permitió al Madrid sobrevivir en los momentos de máxima presión, firmando una actuación de enorme personalidad en un final de partido completamente frenético.
El tercer cuarto se convirtió entonces en un intercambio constante de golpes. El Zalgiris mantuvo un altísimo nivel ofensivo, pero el Real Madrid reaccionó para evitar que el partido se escapara. Los blancos consiguieron igualar el gran parcial visitante y cerraron el periodo con empate a 62.
En el último cuarto apareció otro protagonista inesperado. Con Campazzo y Tavares descansando en varios momentos decisivos, Theo Maledon asumió responsabilidades y sostuvo al equipo blanco en ataque. El francés dio aire al Madrid con puntos fundamentales en los minutos calientes, manteniendo vivo al conjunto de Scariolo en un final completamente abierto.
El encuentro se decidió en una posesión final de máxima tensión. El Real Madrid logró resistir el empuje del Zalgiris y terminó llevándose una victoria agónica por 100-99 que puede marcar un punto de inflexión en la temporada europea de los blancos.
